Foto de www.fotosdegalicia.es
Todos los días amanece de nuevo. No hay nada, ningún problema, ningún sufrimiento, ningún malestar que haga que no salga el sol al día siguiente. Bueno sí, la muerte. Cuando estás muerto ya no sale el sol para tí.
Partiendo de esta base, me pregunto si a veces estamos tan abrumados por nuestros problemas y sobre todo por nuestras emociones, que no somos capaces de ver salir el sol. Me parece un ejercicio muy interesante, en el momento que peor me encuentro, cuando noto que las fuerzas me fallan, que ya no hay solución, que todo se desmorona...irme a dormir y al día siguiente ir a ver salir el sol..
Ese sol que anuncia un nuevo día, que despeja mi mente, que me aporta nueva luz y con ella nuevas soluciones, nuevas alternativas, detalles que no había tenido en cuenta, caminos que no he explorado. Sí, quizá ese momento de espectacular belleza natural, de breve duración pero intensa fuerza me haga ver las cosas de otra manera y pueda por fin salir adelante.
Pero claro...no puedo ver salir el sol si mis pensamientos, emociones, sentimientos, actitudes son las mismas que ayer. Entonces, seguramente...aunque tenga delante el sol más maravilloso del mundo...seguiré sin verlo porqué seguiré abrumada con mis problemas...
Entonces, tendré que cambiar algo dentro de mi para poder ir a ver salir el sol con otros ojos y conseguir esa ansiada luz que me guíe en esta oscuridad diaria.
¿Y qué es lo que tendré que cambiar dentro de mi para poder ir a ver salir el sol con otros ojos...? quizá si pensara de una forma diferente no me vería envuelta en tantos problemas...quizá..
quizá, si tuviera otra actitud antes las cosas podría entender mejor lo que me está pasando...
es posible que si entiendo porqué me pasan las cosas entenderé lo que quiero que pase en mi vida y lo que no quiero que pase.
Es posible que si tengo claro lo que quiero que pase en mi vida, pueda hacer cosas y orientar mis acciones hacia aquello que quiero.
Si tengo claro lo que quiero podré establecer un objetivo y si tengo un objetivo sabré como alcanzarlo.
¡¡Por fin puedo ir a ver salir el Sol!!!
Entonces me doy cuenta que no necesito el sol para encontrar solución a mis problemas. Me doy cuenta que tengo los recursos que necesito en mi, en mis valores, en mi experiencia, en mis vivencias, en mis aprendizajes. Lo único que necesito es concentrarme en conseguir lo que quiero sin dispersarme demasiado.
¡¡Gracias Sol por salir cada día!!
Salud psicológica y bienestar emocional, de forma sencilla, para afrontar más saludable el día a día. Hábitos emocionales saludables, coaching para el crecimiento personal.
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sábado, 7 de mayo de 2016
lunes, 28 de septiembre de 2015
Programa sesión 1 y 2 de Psicología: Consigue tus objetivos
- Niveles de energía vital personal
- Que es el la energía vital
- Cómo saber cual es la mía
- Cómo conseguir el máximo rendimiento de mi energía
- Energía vital como recurso limitado
- Técnicas para marcar objetivos
- Ventanas de eficiencia personal
- Fuentes de energía interna y externa
- Céntrate en el aquí y el ahora
- Mira al pasado para aprender
- Mira al futuro para establecer objetivos y proyectar
- Elimina la preocupación de tu vida: Círculos de influencia y de preocupación
- Cambio de actitud como motor
- La risa y la sonrisa
- El amor, para dar y recibir
- Saber perdonar.
- Los demás no son como yo. La imperfección existe
- Las tres Marías: La responsabilidad. La renuncia. La Constancia
- Elige cómo quieres vivir tu vida, elige tus sentimientos
Sólo informaros que la primera sesión se realizó en Mayo y la segunda se realizará en Octubre. Os informaré de las siguientes sesiones
domingo, 8 de febrero de 2015
Despertar
Parece que me siento entumecida, no me doy cuenta, pero me duele todo, no tengo fuerzas, casi ni ganas de comer, camino medio encorvada y sin arreglarme demasiado salgo a la calle a afrontar mi rutina diaria.
Hasta hace 2 años no me daba cuenta de la carga que estaba acarreando, de lo que había renunciado de mi misma. Ahora puedo decir que empiezo un nuevo camino en el que me queda mucho por recorrer pero que he conseguido grandes logros:
- Aprender a estar sola
- No depender emocionalmente
- Tomar decisiones en función de los objetivos que me he marcado
- Disfrutar del hoy
- Ponerle pasión a todo lo que hago
- Marcarme objetivos concretos a corto plazo
-No obsesionarme con el futuro ni con el pasado
-No priorizar lo que quieren los demás por encima de lo que yo necesito
-Reencontrarme a mi misma y las cosas que me gustan
-Conectar con mi intuición
-Sentirme más segura de mi misma
Cuando tu vida cambia de repente, lo normal es no saber hacia donde caminar. Pero hay muchas personas que te pueden ayudar en el proceso de recuperación de una vida satisfactoria y plena. Aquí dejo sólo algunos de los pasos más importantes que puedes necesitar en ese momento en el que parece que te quedas sola/o.

Hasta hace 2 años no me daba cuenta de la carga que estaba acarreando, de lo que había renunciado de mi misma. Ahora puedo decir que empiezo un nuevo camino en el que me queda mucho por recorrer pero que he conseguido grandes logros:
- Aprender a estar sola
- No depender emocionalmente
- Tomar decisiones en función de los objetivos que me he marcado
- Disfrutar del hoy
- Ponerle pasión a todo lo que hago
- Marcarme objetivos concretos a corto plazo
-No obsesionarme con el futuro ni con el pasado
-No priorizar lo que quieren los demás por encima de lo que yo necesito
-Reencontrarme a mi misma y las cosas que me gustan
-Conectar con mi intuición
-Sentirme más segura de mi misma
Cuando tu vida cambia de repente, lo normal es no saber hacia donde caminar. Pero hay muchas personas que te pueden ayudar en el proceso de recuperación de una vida satisfactoria y plena. Aquí dejo sólo algunos de los pasos más importantes que puedes necesitar en ese momento en el que parece que te quedas sola/o.

miércoles, 9 de mayo de 2012
¿Quién llega antes, la actitud o la aptitud?
La Aptitud y la Actitud, son términos diferentes. Puedo tener muchas aptitudes para realizar un trabajo, pero si mi actitud es pésima, no conseguiré mis objetivos.
En Psicología, parece que nos gusta hacer referencia a la actitud como el conjunto de cognición, emoción y conducta (que es prácticamente todo lo que conlleva cualquier comportamiento) que tenemos para afrontar una situación. Y además parece que estas actitudes pueden ser indicios o predictoras de conductas futuras. La actitud, se puede modificar y se puede aprender. Esta es una buena noticia.
Por otra parte, la aptitud, se asocia con los conocimientos (inteligencia), habilidades especiales (físicas o psicológicas) y pueden ser innatas, es decir que ya naces con ellas, o pueden ser aprendidas.
Por ejemplo, una persona puede tener una aptitud especial como puede ser una flexibilidad mayor que la mayoría de personas. Esta aptitud sería muy buena si esa persona se dedicara a trabajar en un circo y fuera contorsionista, o seguramente si fuera gimnasta o incluso si se dedicara al ballet. Sin embargo, sería necesario desarrollar otras aptitudes complementarias para llevar a cabo con éxito estas profesiones o aficiones, por lo que esta persona debería tener una actitud de constancia, interés, motivación, esfuerzo, etc, que puede que tenga o que no.
Por eso, ahora se habla tanto del talento, de detectar en los colegios los talentos de cada niño, porque todos sabemos hacer algo mejor que otras cosas y además nos suele motivar bastante trabajarlo y desarrollarlo porque lo hacemos mejor que los demás y se nos reconoce por ello.
También se habla mucho del talento, ahora que mucha gente se ha quedado sin trabajo y no saben qué hacer, a qué dedicarse en un momento en que lo que han hecho toda la vida ya no les da de comer. Entonces, como todos tenemos un talento, algo que se nos da bien y que disfrutamos haciendo, los emprendedores se orientan hacia esas habilidades que tienen para ver qué necesidad puede haber en el mercado y obtener un rendimiento.
Sólo es necesario tener la actitud correcta para facilitar el descubrimiento de ese talento, para potenciarlo y desarrollarlo al máximo, para buscar la manera de encontrarle un beneficio que no siempre tiene porqué ser económico.
Lo que está claro es que con la actitud adecuada se puede conseguir cualquir cosa. Con una aptitud únicamente, quizás se pierda por el camino
En Psicología, parece que nos gusta hacer referencia a la actitud como el conjunto de cognición, emoción y conducta (que es prácticamente todo lo que conlleva cualquier comportamiento) que tenemos para afrontar una situación. Y además parece que estas actitudes pueden ser indicios o predictoras de conductas futuras. La actitud, se puede modificar y se puede aprender. Esta es una buena noticia.
Por otra parte, la aptitud, se asocia con los conocimientos (inteligencia), habilidades especiales (físicas o psicológicas) y pueden ser innatas, es decir que ya naces con ellas, o pueden ser aprendidas.
Por ejemplo, una persona puede tener una aptitud especial como puede ser una flexibilidad mayor que la mayoría de personas. Esta aptitud sería muy buena si esa persona se dedicara a trabajar en un circo y fuera contorsionista, o seguramente si fuera gimnasta o incluso si se dedicara al ballet. Sin embargo, sería necesario desarrollar otras aptitudes complementarias para llevar a cabo con éxito estas profesiones o aficiones, por lo que esta persona debería tener una actitud de constancia, interés, motivación, esfuerzo, etc, que puede que tenga o que no.
Por eso, ahora se habla tanto del talento, de detectar en los colegios los talentos de cada niño, porque todos sabemos hacer algo mejor que otras cosas y además nos suele motivar bastante trabajarlo y desarrollarlo porque lo hacemos mejor que los demás y se nos reconoce por ello.
También se habla mucho del talento, ahora que mucha gente se ha quedado sin trabajo y no saben qué hacer, a qué dedicarse en un momento en que lo que han hecho toda la vida ya no les da de comer. Entonces, como todos tenemos un talento, algo que se nos da bien y que disfrutamos haciendo, los emprendedores se orientan hacia esas habilidades que tienen para ver qué necesidad puede haber en el mercado y obtener un rendimiento.
Sólo es necesario tener la actitud correcta para facilitar el descubrimiento de ese talento, para potenciarlo y desarrollarlo al máximo, para buscar la manera de encontrarle un beneficio que no siempre tiene porqué ser económico.
Lo que está claro es que con la actitud adecuada se puede conseguir cualquir cosa. Con una aptitud únicamente, quizás se pierda por el camino
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Inteligencia Emocional
Desde el punto de vista técnico tengo que decir que la inteligencia
emocional es un conjunto de habilidades, actitudes y herramientas que
permiten identificar, conocer y gestionar las emociones que rigen
nuestro comportamiento y nos ayudan a gestionarlas eficazmente. No es un
definición oficial, pero se puede aproximar y es la mía.
La cuestión importante es realmente cómo esto nos ayuda en nuestra vida diaria. Conceptos como empatía, asertividad, resiliencia, fluir, identificar, aceptar, reparar, transformación, responsabilidad, compromiso con uno mismo, crecimiento, tolerancia a la frustración, espectativas, etc, son frecuentes cuando hablamos de inteligencia emocional, pero como se aplica todo esto, es la clave.
Yo diría que el punto de partida es ser consciente del camino que queremos recorrer. Recurrimos a la inteligencia emocional cuando queremos conseguir algo, tenemos un objetivo, laboral, profesional, personal, social, familiar y tenemos unos sentimientos y unas emociones que nos bloquean en la consecución de esos objetivos. Después nos damos cuenta que unos objetivos no están separados de otros y que normalmente nos bloqueamos en los mismos puntos, en diferentes aspectos de nuestra vida.
Hay muchas cosas buenas en tener inteligencia emocional, aunque no son fáciles de conseguir. Pero una que vale la pena, es que te das cuenta que el único que puede hacer algo para mejorar tu situación, tu emoción, tu estado de ánimo, tu objetivo, eres tu mismo.
A partir de aquí, el camino no es fácil, pero conoces el resultado final, lo cual es una gran ventaja, porque el resultado final es conseguir tu objetivo. Sabes que si persistes en tu objetivo, enfocas tu energía, mantienes una actitud adecuada, echas mano de la resiliencia, cuando es necesario, y de la constancia, cada día, tarde o temprano, lo conseguirás.
Sin embargo, hay una cuestión que no resuelve la inteligencia emocional, o al menos, no directamente: es necesario saber cuál es tu objetivo.
Entramos entonces en la definición de objetivo: Claro, conciso, alcanzable, medible, limitado en el tiempo, acotado en un entorno, etc.
Bueno, pensándolo bien, la inteligencia emocional igual si que te ayuda a centrar tus objetivos, aclarando nuestras emociones, como agua clara del río de la vida.
Lo mejor es que lo escuchéis mañana a las 10h en www.radiomollet.com con la sabiduría de Carme Brit.
La cuestión importante es realmente cómo esto nos ayuda en nuestra vida diaria. Conceptos como empatía, asertividad, resiliencia, fluir, identificar, aceptar, reparar, transformación, responsabilidad, compromiso con uno mismo, crecimiento, tolerancia a la frustración, espectativas, etc, son frecuentes cuando hablamos de inteligencia emocional, pero como se aplica todo esto, es la clave.
Yo diría que el punto de partida es ser consciente del camino que queremos recorrer. Recurrimos a la inteligencia emocional cuando queremos conseguir algo, tenemos un objetivo, laboral, profesional, personal, social, familiar y tenemos unos sentimientos y unas emociones que nos bloquean en la consecución de esos objetivos. Después nos damos cuenta que unos objetivos no están separados de otros y que normalmente nos bloqueamos en los mismos puntos, en diferentes aspectos de nuestra vida.
Hay muchas cosas buenas en tener inteligencia emocional, aunque no son fáciles de conseguir. Pero una que vale la pena, es que te das cuenta que el único que puede hacer algo para mejorar tu situación, tu emoción, tu estado de ánimo, tu objetivo, eres tu mismo.
A partir de aquí, el camino no es fácil, pero conoces el resultado final, lo cual es una gran ventaja, porque el resultado final es conseguir tu objetivo. Sabes que si persistes en tu objetivo, enfocas tu energía, mantienes una actitud adecuada, echas mano de la resiliencia, cuando es necesario, y de la constancia, cada día, tarde o temprano, lo conseguirás.
Sin embargo, hay una cuestión que no resuelve la inteligencia emocional, o al menos, no directamente: es necesario saber cuál es tu objetivo.
Entramos entonces en la definición de objetivo: Claro, conciso, alcanzable, medible, limitado en el tiempo, acotado en un entorno, etc.
Bueno, pensándolo bien, la inteligencia emocional igual si que te ayuda a centrar tus objetivos, aclarando nuestras emociones, como agua clara del río de la vida.
Lo mejor es que lo escuchéis mañana a las 10h en www.radiomollet.com con la sabiduría de Carme Brit.
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