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martes, 17 de mayo de 2016

Decálogo del buen crecer

Te presento el decálogo del buen crecer. Hace referencia a las 10 formas más importantes de crecimiento en un proceso de cambio, decidido en consenso entre un grupo de mujeres inmersas en un proceso de separación. Estas son las claves que nos ayudan a crecer en este momento de gran cambio vital, que nos hace reconstruirnos como mujeres, como madres, como amantes, como amigas, como personas responsables con nosotras mismas y con nuestro camino.

Te las resumo:

Ley 1: El cambio es lo más habitual. Aceptar que la seguridad es temporal te ayudará a gestionar tus emociones y tu entorno.
Ley 2: No des nada por sentado. Lo que antes del cambio era de una manera ahora ya no tiene porqué ser igual, e incluso muchas veces será más conveniente para ti que lo cambies tu misma.
Ley 3: Sé práctica. Intenta simplifica tu vida al máximo siguiendo la ley de la practicidad. Aquello que no sea práctico para ti en estos momentos cámbialo o deja de hacerlo.
Ley 4: Sé sincera y coherente contigo misma. Encuentra tu centro, tu motivación, tu valor principal y se fiel a ti misma. Al principio puede parecer que nada cuadra pero si sigues tu "ruta de maduración" verás que te vas alineando internamente.
Ley 5: El presente es el único tiempo que realmente existe. Es difícil hacer planes a largo plazo hoy en día, ya que el cambio es lo único que parece permanecer. El disfrute pleno del momento presente  te ayudará a avanzar en positivo y asumir pequeños logros que te animen a continuar.
Ley 6: Sé flexible. No te cierres a nada, acepta el cambio y quiérelo en tu beneficio, adáptate para crecer, no rechaces salir de tu zona de confort. No es una amenaza para tí, sino una oportunidad de crecimientos y mejora.
Ley 7: No me hago trampas al solitario. No me engaño a mi misma. El trabajo de autoconocimiento es básico para poder avanzar y crecer en el cambio. Una vez te conozcas realmente a ti misma, poniéndote a prueba en diferentes situaciones, podrás construir sin engañarte.
Ley 8: Tira la basura emocional. Cuida de tí y de que tus emociones no te dañen. Todo lo que te daña es basura que deberías abandonar, eliminar...DELETE. Reconvierte lo negativo en positivo, lo pasivo en energía, lo caduco en nuevo, recicla lo que te sirve y tira lo que no sirve.
Ley 9: Improvisa. Dentro de la capacidad de adaptación, la improvisación te servirá de mucho. Sé creativa con esto, no te cortes, experimenta soluciones nuevas, conversaciones y confesiones nunca tenidas, explora aquello que más miedo te da. Protégete adecuadamente y anda un nuevo camino desconocido pero seguro que apasionante.
Ley 10: Adáptate a vivir en la incertidumbre. Sólo durante un tiempo, es posible que te parezca imposible mantener la seguridad de antaño. Por ello, aceptar la incertidumbre y el cambio como algo positivo y que genera oportunidades es una de las claves más importantes para navegar en las aguas de los cambios vitales.





Si queréis saber más sobre estas leyes escribirnos en la página de Facebook Crecimiento en el Cambio o en el blog Psikologiko.




domingo, 4 de octubre de 2015

Empujar no es arrastrar



Me permito hacer esta foto porque me ha surgido la idea de dibujar estos monigotes mientras releía el libro de Isra GarcíaMapmakers, dibuja tu mapa.

A parte de recomendar la lectura del libro, me parece muy interesante el concepto de superarse a uno mismo. Es algo muy común en el mundo del deporte o incluso a nivel laboral pero bastante escaso a nivel emocional.

Si consigo identificar mis miedos, aquellos que me impiden avanzar hacia donde yo quiero, aquellos que me bloquean y los convierto en un reto...¿ qué pasará?

En el dibujo intento ilustrar como me he sentido cuando todos esos miedos, creencias, auto límites, eran una carga que tenía que ARRASTRAR. De esta forma todo era muy difícil de conseguir y se hacía cuesta arriba. Aún así conseguía algunos objetivos.

Pero una vez he puesto mis miedos enfrente, los he identificado y los he convertido en retos, en curiosidad por saber hasta donde puedo llegar enfrentándome con mi cara oculta (aquella que todos tenemos y que no nos gusta mostrarla ni siquiera a nosotros mismos) empiezo a sentir que soy capaz de mucho más de lo que yo creía, descubro una persona con motivación, con ganas de ir adelante, con capacidades que creía que no tenía. Pero lo mejor de todo es que consigo muchos más objetivos con menos esfuerzo.
Al fin y al cabo, como pretende ilustrar el dibujo sigo EMPUJANDO, pero esta vez a mí misma, en un camino más o menos llano aunque en ocasiones hay piedras en él, que con trabajo y ganas se superan, quedando una gran sensación de satisfacción conmigo misma y con un nuevo reto por delante.
Me quedo con la idea de que ARRASTRAR no es lo mismo que EMPUJAR.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La rutina sirve!!

Me doy cuenta que si quiero llegar a todo necesito mecanizar al máximo mi actividad.  Por lo menos las tareas que tengo que repetir cada día y que casualmente coinciden con las que no me aportan valor. Quiero decir que son rutinas que tengo que realizar pero que no me divierto haciéndolas.

Por ejemplo, esta mañana he identificado unas cuantas: escuchar el despertador y apagarlo en dos ocasiones hasta que me levanto, ir a la ducha, preparar la mochila de mi hijo, prepararle el desayuno y el almuerzo para el colegio, prepararme el desayuno, despertar al peque con todo mi cariño, vestirlo todavía dormido, hacer la cama, elegir la ropa que me voy a poner...

La verdad es que este último no lo tengo muy dominado porque no lo tengo "rutinizado". Seguro que si repito la misma rutina para elegir ropa, puedo ahorrar tiempo para hacer un par de cosas más antes de irnos al cole y a trabajar. jajajaja. En este momento me iría leer el post sobre Superwoman.

A lo que voy...la rutina establece un camino neuronal que me permite realizar muchas tareas de forma automática, casi sin pensarlo, o por lo menos casi sin darme cuenta. Estas rutinas se afianzan por repetición y nos facilitan la vida ahorrando energía vital que podemos dedicarla a otras cuestiones que aportan más valor en las que si necesitamos mayor nivel de concentración o de abstracción.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Programa sesión 1 y 2 de Psicología: Consigue tus objetivos

  1. Niveles de energía vital personal
    1. Que es el la energía vital
    2. Cómo saber cual es la mía
  2. Cómo conseguir el máximo rendimiento de mi energía
    1. Energía vital como recurso limitado
    2. Técnicas para marcar objetivos
    3. Ventanas de eficiencia personal
    4. Fuentes de energía interna y externa
    5. Céntrate en el aquí y el ahora
    6. Mira al pasado para aprender
    7. Mira al futuro para establecer objetivos y proyectar
    8. Elimina la preocupación de tu vida: Círculos de influencia y de preocupación
  3. Cambio de actitud como motor
    1. La risa y la sonrisa
    2. El amor, para dar y recibir
    3. Saber perdonar.
    4. Los demás no son como yo. La imperfección existe
    5. Las tres Marías: La responsabilidad. La renuncia. La Constancia
    6. Elige cómo quieres vivir tu vida, elige tus sentimientos



Sólo informaros que la primera sesión se realizó en Mayo y la segunda se realizará en Octubre. Os informaré de las siguientes sesiones

jueves, 3 de noviembre de 2011

Pensamientos de una desempleada más



Esta mañana cuando he dejado a mi hijo en el colegio, me encuentro con otra mamá: 
-¡¡Hola!!
-¡¡Hola!! ¿qué tal,  cómo estás?
- Pues mira, ya no trabajo
- ¡Ostras! Pues yo tampoco

De ser un saludo corto, ha pasado a ser una conversación de 20 minutos ¿y qué ha pasado? ¿y ahora qué vas a hacer? ¿Dónde vas a buscar trabajo? Se me ha ocurrido, he pensado en…

Cuando oyen que vas a trabajar tu reputación en Internet,  para encontrar trabajo, se quedan con cara de “esto yo no lo puedo hacer”, “esta debe ser una entendida” o  “esto no está  a mi alcance”, y no estoy hablando de personas que sean neófitas tecnológicamente, que incluso ¡tienen una cuenta en Facebook!

Estar en el paro,  te acerca a las personas, pero ¿estas son las personas que te interesan en estos momentos de la vida? Para mí son personas y valen por ello y no por lo que puedo conseguir de ellas. Quizá sean ellas las que deban obtener algo de mí.

Pero una cosa está clara, me he sentido un poco menos sola, menos perdida, por un segundo, cuando hablo con otras personas y veo que mucha gente de mi entorno está igual que yo. Pero inmediatamente me asaltan los pensamientos de que somos una masa de gente, perdida, que tras los primeros intentos de hacer cosas, y ver que no tienen resultado, volvemos a quedarnos inmovilizados sin saber qué hacer.   

Yo misma, no he parado de hacer cosas, incluso puedo decir que no he parado de trabajar, pero todo por mi cuenta, no he podido volver al antiguo modelo (contrato indefinido, 1600 € mes, sin pagas, con vacaciones pagadas y derecho a 4 míseros meses de baja por maternidad, jornada completa de 9 a 18h, y frecuentemente más). 

Por cierto, hace unos meses estuve en una charla sobre reputación online, con Francesc Grau, Sergio Ibáñez y Pedro Rojas, en Porta22, (vinculo) muy interesante, en el que nos dieron unas pautas básicas sobre cómo trabajar nuestra reputación, orientarla profesionalmente, que hacer primero y que hacer segundo y no al revés. Me quedo con un planteamiento de cada interlocutor:

-      -  Es importante la actitud en la red, conocer las normas de comportamiento y funcionamiento de cada una. “Conocer la red, probar cosas, experimentar”.
-         -  Las recomendaciones son vitales. “la reputación es la moneda que nos permite avanzar”
-       -   Para empezar, trabaja tu perfil profesional en Xing o Linkedin y un blog que aporte un valor sobre el tema que mejor domines.

Pero ¡atención! Llega una oportunidad de volver al modelo antiguo. Bueno…las condiciones no son las mismas: 1.100€, horarios extensivos, trabajo interminable, empresa pequeña pero con potencial de crecimiento…tengo dudas…

¿Porqué tengo dudas, si es lo que he estado buscando durante un año que llevo en el paro? Porque quiero disfrutar de mi hijo de 3 años, y del que viene en camino (no, no os penséis que tengo otros ingresos, mi pareja cobra 1200€, y pago una hipoteca de 800 € mensuales  y no tengo familiares que aporten capital).

A mis casi 40 años, valorando que es lo importante en la vida, llego a la conclusión que es disfrutar de mis hijos y de mi pareja y hacerles disfrutar a ellos también. Si hay que apretarse el cinturón más, se apreta, si tengo que moverme mucho más para tener trabajillos por libre, me moveré, pero a las 17h quiero estar con mi hijo y disfrutar de su sonrisa.

P.D: Con efecto retroactivo...

martes, 28 de junio de 2011

Hábitos saludables: cambio de actitud

Cuando estudias sobre Comunicación, lo primero que te enseñan, a parte de quien es el receptor, el emisor, el canal, el mensaje, etc, es que la responsabilidad de que el mensaje llegue correctamente al receptor, es del emisor. Este debe escoger el canal adecuado para el mensaje, y sobre todo debe adecuarse al nivel del receptor.

Esta adecuación al nivel del receptor, no es más que lo que mucha gente hace de forma natural y espontánea cuando habla con sus amigos: utilizan un lenguaje parecido, gestos similares, intercambian miradas, se tocan, sonríen si el otro sonríe, etc. 

A ningún chico adolescente se le ocurriría hablar con sus amigos como habla con su novia, ni hablarle a su novia como habla con sus padres. Por lo tanto, somos capaces de cambiar de registro, de lenguaje, de gestos, incluso de contenido y adecuarlo a cada interlocutor, en función del tipo de relación.
Con todo esto me gustaría ilustrar el hecho que supone este cambio de registro, ya que también supone un cambio de mirada, de actitud, y que lo hacemos todos los días sin mayor dificultad.  Lo que me hace suponer que todos tenemos esta “habilidad”.

Sin embargo, cuando nos sucede algo que nos provoca un estado de ánimo negativo, cuando algo no sale como esperábamos, cuando no conseguimos lo que queremos, podemos instalarnos en un estado de malestar, ansiedad, culpa, remordimientos, sin darnos cuenta que con un cambio de mirada, un cambio de actitud, ese malestar tiene muchas probabilidades de desaparecer.
¿Cómo hacemos lo del cambio de actitud, de mirada o cambio de “chip”? Hay muchas formas pero se me ocurren algunas concretas:

-          Cuando intervienen varias personas, ponernos en la piel del otro, para averiguar qué puede sentir. De esta forma entenderemos porqué los demás actúan como lo hacen y nos sea más sencillo cambiar la mirada hacia el otro.

-          Hacer la reflexión sobre “para qué” nos sirve la emoción o el estado de ánimo de malestar. De esta forma nos podremos dar cuenta que la respuesta suele ser “para nada” y nos facilite  el cambio de chip a otro más constructivo.

-         Cuando se trata de conseguir algo material y no lo conseguimos, podemos preguntarnos, sinceramente, si hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para conseguirlo. Si la respuesta es que sí, el ser consciente de que no podemos controlar todo lo que nos rodea y aceptar que quizá no todo depende de nosotros, nos pueda ayudar a cambiar de actitud ante la frustración. Si la respuesta es que no, deberíamos considerar que el fracaso es una gran oportunidad para aprender y trazar un nuevo plan para insistir en la consecución de nuestro objetivo, será una buena forma de cambiar de mirada y por tanto de emoción.

      ¿Alguién recuerda cómo cambio de actitud la última vez que tuvo un conflicto?


martes, 21 de junio de 2011

El poder de la actitud


Ayer, en clase de Coaching, nos avisaron que vendría a inaugurar el centro Artur Mas (perdón por no utilizar el tratamiento que corresponda según el protocolo, pero ciertamente parecía el acto de una estrella de cine) y que entraría en nuestra clase a saludarnos. Nos cambiaron de clase, algunos alumnos vinieron más elegantes que de costumbre, pero por lo demás hicimos nuestra clase como cualquier otro día. Cuando llegó la hora prevista, el Sr. Mas hizo acto de presencia, rodeado de una nube de cámaras, flashes, personajes que no conocíamos y otras personalidades del centro, saludó a la profesora, hizo un par de comentarios y salió del aula seguido por la nube que había entrado, todo en un par de minutos.

La sensación generalizada fue rara. Nos habían interrumpido nuestra sesión de Coaching, en la que estábamos hablando de las emociones, y prácticamente ni nos saludaron. Los comentarios fueron diversos: ha sido como una violación, parecemos ratas de laboratorio, han venido a hacer la foto, etc.

Si la profesora nos hubiera dejado seguir, probablemente habríamos salido de la clase con esa sensación rara, algunos de mal humor, otros cabreados, etc. Sin embargo, nos propuso redirigir nuestras emociones y nuestra actitud hacia el sendero de la empatía e hicimos el ejercicio de ponernos en la piel de todas esas personas que hacían su trabajo. Entonces nos dimos cuenta que los fotógrafos tienen una misión, que el personaje central tiene un objetivo, el personal de seguridad tiene que hacer su trabajo, protocolos, directivos del centro, etc. La idea es colaborar en lo que podamos ya que cada uno está haciendo su trabajo y no es una tarea fácil organizar un acto de estas características.

Personalmente, mi actitud cambió y me dio por pensar en las necesidades de aquellas personas. A las 13h, en un día tan caluroso de Junio, quizá les hubiera encantado encontrar alguna bebida refrescante y algo de picar. 

Evidentemente, mis emociones y mi estado de ánimo ya era otro, ya no lo sentía como como una intromisión, una interrupción de una clase sino como una oportunidad más para cambiar, para empatizar, para entrenar mi resistencia a la frustración, para sondear mis emociones, cambiar mis pensamientos. O sea, que fue perfecto para el cierre de una clase de Coaching. Gràcies Sr. Mas!! Gràcies Carme!!

miércoles, 8 de junio de 2011

El poder de la manada

Me encanta el programa de César Millán, no sólo por como entrena a los perros y educa a las personas, sino por un concepto que me parece interesante para el ser humano: el concepto de manada.
Hoy en día estamos acostumbrados a vivir solos en grandes ciudades, tener un trabajo alienante y una vida demasiado rápida para saborear los pequeños placeres, por lo que hemos perdido ese concepto de manada familiar. Un claro ejemplo lo encontramos en las mamás y papás primerizos, que se encuentran en una situación totalmente desconocida, para la que nadie les ha preparado y para el que nadie les apoya, respalda, como antiguamente hacían las abuelas, las propias madres, hermanas, tías, primas, etc, e igualmente para los papás.
Pues bien, igual que a nosotros nos vendría bien, en determinados momentos, la sabiduría, el calor, la protección, la ayuda de la manada, también me da la sensación que nuestros hijos, cuando llegan a cierta edad, necesitan abandonar o por lo menos alejarse un poco de la manada que creamos en torno a ellos, sobre todo en la adolescencia. Parece que quieren jugar, investigar, aprender por si mismos, y su manada se convierte en el grupo de amigos/as de la misma edad, con los mismos intereses.
Esto suele durar hasta que cada miembro de esta “manada adolescente” va encontrando una pareja, crea su propio entorno y espacio y forma su propia manada.
Está claro que somos animales sociales, y la sociedad actual nos aleja de los orígenes. Sería lógico pensar que tenemos desajustes importantes entre la vida que vivimos y para la que estamos preparados física y psicológicamente.
¿Porqué tanta gente hoy en día quiere cambiar de vida? ¿Porqué necesitamos la ayuda de profesionales para redirigir nuestras vidas, o conseguir hacer lo que la intuición nos dice?

domingo, 22 de mayo de 2011

Ayuda para padres

Es frecuente que los niños pequeños (hasta los 4 años), no sepan expresarse con claridad en cuanto a sus necesidades. Mejor dicho, los adultos no entendemos el lenguaje de los pequeños, parece que lo hayamos olvidado.
Cuando los niños están cansados, pueden descansar, pero normalmente lo que percibimos los adultos es que se ponen insoportables, entrando en una espiral de llanto, de no estar tranquilos con nada y de estar irritables y molestos por todo.
Algunos niños, tienen una reacción curiosa: se hiperactivan. Quiero decir que aunque estén cansados, evitan dormirse por todos los medios y para ello se mantienen activos, más de lo normal para cada niño en concreto.
Seria tarea de los padres, detectar las señales que los niños nos envían para tomar acciones y facilitarles el descanso que necesitan para poder encontrarse mejor y seguir con sus actividades, después de descansar.
Para tener en cuenta:
- Respetar las rutinas del niño, el máximo posible. Ya se que los fines de semana es complicado.
- Tener en cuenta las horas que ha dormido. Un niño de 3 años, todavía necesita dormir entre 10 y 12 horas. Si no ha dormido suficiente, lo necesitará.
- Es ideal que se duerma en su cama, con poca luz pero no a oscuras totalmente. Hablarle le tranquilizará y si cada vez hablamos más bajito y con un tono más monótono, seguro que hace que se duerma por aburrimiento.
- Un poco de paciencia. Hay niños que les cuesta coger el sueño, si no tienen la rutina creada.
- Uno mismo debe conectar con un estado de relax; esto se transmite al niño y acabará relajándose.