Desde el punto de vista técnico tengo que decir que la inteligencia
emocional es un conjunto de habilidades, actitudes y herramientas que
permiten identificar, conocer y gestionar las emociones que rigen
nuestro comportamiento y nos ayudan a gestionarlas eficazmente. No es un
definición oficial, pero se puede aproximar y es la mía.
La cuestión importante es realmente cómo esto nos ayuda en nuestra vida
diaria. Conceptos como empatía, asertividad, resiliencia, fluir,
identificar, aceptar, reparar, transformación, responsabilidad,
compromiso con uno mismo, crecimiento, tolerancia a la frustración,
espectativas, etc, son frecuentes cuando hablamos de inteligencia
emocional, pero como se aplica todo esto, es la clave.
Yo diría que el punto de partida es ser consciente del camino que
queremos recorrer. Recurrimos a la inteligencia emocional cuando
queremos conseguir algo, tenemos un objetivo, laboral, profesional,
personal, social, familiar y tenemos unos sentimientos y unas emociones
que nos bloquean en la consecución de esos objetivos. Después nos damos
cuenta que unos objetivos no están separados de otros y que normalmente
nos bloqueamos en los mismos puntos, en diferentes aspectos de nuestra
vida.
Hay muchas cosas buenas en tener inteligencia emocional, aunque no son
fáciles de conseguir. Pero una que vale la pena, es que te das cuenta
que el único que puede hacer algo para mejorar tu situación, tu emoción,
tu estado de ánimo, tu objetivo, eres tu mismo.
A partir de aquí, el camino no es fácil, pero conoces el resultado
final, lo cual es una gran ventaja, porque el resultado final es
conseguir tu objetivo. Sabes que si persistes en tu objetivo, enfocas tu
energía, mantienes una actitud adecuada, echas mano de la resiliencia,
cuando es necesario, y de la constancia, cada día, tarde o temprano, lo
conseguirás.
Sin embargo, hay una cuestión que no resuelve la inteligencia emocional,
o al menos, no directamente: es necesario saber cuál es tu objetivo.
Entramos
entonces en la definición de objetivo: Claro, conciso, alcanzable,
medible, limitado en el tiempo, acotado en un entorno, etc.
Bueno, pensándolo bien, la inteligencia emocional igual si que te ayuda a centrar tus objetivos, aclarando nuestras emociones, como agua clara del río de la vida.
Lo mejor es que lo escuchéis mañana a las 10h en www.radiomollet.com con la sabiduría de Carme Brit.
Salud psicológica y bienestar emocional, de forma sencilla, para afrontar más saludable el día a día. Hábitos emocionales saludables, coaching para el crecimiento personal.
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miércoles, 16 de noviembre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Resiliencia
Cuando estás cerca de los 40, ya puedes haber pasado por
momentos difíciles en tu vida, aunque puede que aún te queden muchos más
momentos difíciles por vivir. Pero ya has podido comprobar como reaccionas ante
los golpes de la vida, cómo es tu dolor emocional y cómo te enfrentas a las
dificultades.
Puedes haber pasado por una infancia difícil, falta del
cariño que necesitabas, por la separación traumática de tus padres, por la
pérdida de un ser querido muy cercano, puedes haber pasado una separación tu
misma/o, malos tratos, quizá un aborto o varios, quizá te han descubierto una
grave enfermedad a ti o a alguno de tus hijos, o puede ser que te hayas quedado
sin trabajo y estés en una situación económica desesperada.
Puede que te haya sucedido todo o parte de lo que describo,
pero si sigues adelante, si eres persistente, si aunque tengas días malos en
los que todo lo ves negro, te levantas al día siguiente con una visión positiva,
si estos malos momentos te sirven para fortalecerte y superarte, si te sigues
adaptando a tu entorno aunque sea adverso y encuentras el equilibrio para mantenerte
sana emocionalmente, seguramente serás una persona pro-resiliente.
No es ninguna “palabrota”. Es una habilidad del ser humano
que le permite sobreponerse a las adversidades o estresores fuertes de la vida,
con un factor añadido: nos transforman positivamente.
Para mi, la imagen que representa este tipo de personas es
el mitológico “ave Fénix”, cuyo contenido quiero compartir con vosotr@s y quizá
nos facilite entender mejor qué es la resiliencia.
“Se dice que en el Edén originario, debajo del Árbol del Bien y del Mal,
floreció un arbusto de rosas. Allí, junto a la primera rosa, nació un pájaro,
de bello plumaje y un canto incomparable, y cuyos principios le convirtieron en
el único ser que no quiso probar las frutas del Árbol. Cuando Adán y Eva fueron
expulsados del Paraíso, cayó sobre el nido una chispa de la espada de fuego de
un Querubín, y el pájaro ardió al instante.
Pero, de las propias llamas, surgió una nueva ave, el Fénix,
con un plumaje inigualable, alas de color escarlata y cuerpo dorado. Algunas
fábulas lo sitúan posteriormente en Arabia, donde habitaba cerca de un pozo de
aguas frescas y se bañaba todos los días entonando una melodía tan bella, que
hacía que el Dios Sol detuviera su carro para escucharle.
La inmortalidad, fue el premio a su fidelidad al precepto divino, junto a
otras cualidades como el conocimiento, la capacidad curativa de sus lágrimas, o
su increíble fuerza. A lo largo sus múltiples vidas, su misión es transmitir el
saber que atesora desde su origen al pie del Árbol del Bien y del Mal, y servir
de inspiración en sus trabajos a los buscadores del conocimiento, tanto artistas
como científicos”.
Fuente: http://www.elavefenix.net/el_ave_fenix.aspx
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