miércoles, 22 de febrero de 2012

Trabajo en equipo

¿Alguien sabe lo que es realmente trabajar en equipo? La respuesta es que es un acto de amor hacia los demás, ya que se trata de hacerlos crecer, aportando lo mejor de uno mismo.

Fijémonos en como trabajan los equipos deportivos! Los miembros, individualmente, no pueden conseguir el objetivo que persigue el equipo. Es decir, un solo jugador no puede ganar un partido, sin la ayuda de todos los miembros de su equipo. Por ello deben cooperar, en lugar de competir.

Otro de los aspectos que llama la atención es que si alguien no cumple con las responsabilidades que se le asignan, es difícil que funcione el resto del engranaje. Ser parte de un equipo se puede asimilar a ser parte de un sistema complejo de engranajes en el que cada pieza tiene su función y de ella depende que funcione bien la pieza siguiente y así sucesivamente. Si una de esas piezas, no funciona o lo hace de forma defectuosa, es posible que el resto del engranaje siga moviéndose, pero su resultado será muy poco eficiente.

Se obtiene un buen resultado cuando todos quieren y pueden dar y recibir ayuda. Para eso, todos tienen que estar pendientes de todos, y tener un sistema de comunicación eficiente que los mantenga informados de los objetivos y las necesidades que se generan.

Podemos decir que un buen líder de equipo, deberia tener pensamientos similares a los siguientes:

 -Tengo que demostrar el amor hacia los demás, dejando que sean protagonistas también. 
- Hay que dar oportunidades a todos.
- No se trata de que haga yo el trabajo, sino de que cada uno aporte en lo que más sepa.
- Todo el mundo tiene un talento que se puede aprovechar en la sinergia de un grupo.
- Debo conocer sus necesidades y habilidades para saber cómo motivarlos y qué pueden aportar a los demás.
- Debo dejar a una lado el egoísmo y ser consecuente con el compromiso que une al equipo.
- Informo de los fallos que veo de forma positiva y constructiva, aportando soluciones y alternativas.
- Soy capaz de pedir y haceptar feedback de mis compañeros, con el fin de mejorar mi actuación para beneficio del equipo.
- Confío en que si yo doy todo lo que el grupo necesita de mí, también recibiré del grupo todo lo que yo necesito.
- Es imprescindible celebrar los éxitos, y recapacitar cuando hay fracasos.

Todo equipo tiene un líder, que a veces coincide con la jerarquía y a veces se establece de forma informal, pero su función es muy importante, ya que es el motor que mueve el engranaje cuando se para por algún motivo.

¿Porqué es tan difícil encontrar equipos que funcionen bien?

miércoles, 1 de febrero de 2012

Ansiedad...

Cuando mi hijo se despierta por la noche, medio dormida me levanto para tranquilizarlo, y cuando vuelvo a mi cama, de repente, no me puedo dormir, empiezo a dar vueltas en la cama y sin darme cuenta estoy dándole vueltas a mil cosas en mi cabeza. Me doy cuenta de la hora que es y que necesito descansar para poder ir a trabajar al día siguiente. El cansancio, el estrés, el exceso de preocupaciones... de repente, siento que el corazón se me acelera, empiezo a sudar...parece que me falta el aire, siento presión en el pecho...me asusto...sudor frío...no puedo respirar...

Ya han pasado los exámenes de la universidad, voy a clase de estadística, con mis compañeros, de repente siento como me late la sien, oigo mis pulsaciones aceleradas...me desmayo...unos segundos.

Estos y otros, son casos de personas que tienen algún síntoma o más de ansiedad, que puede desembocar en un ataque de pánico.

La ansiedad se asimila con el estrés en mucha literatura profesional, porqué va vinculada a situaciones en las que el organismo se prepara para hacer un sobre esfuerzo o porque mantiene ese sobre esfuerzo durante un tiempo demasiado prolongado.

También tiene que ver con el miedo, una reacción fisiológica que puede proteger nuestra vida en situaciones de riesgo real y que sin embargo, se convierte en una enfermedad o patología cuando esa reacción no es adaptativa a nuestro entorno. O sea, cuando no hay un riesgo real para nuestra vida o la de nuestros hijos, y sin embargo, nuestra reacción ante un estímulo desencadena el miedo, la tensión, la ansiedad, el estrés.

Los hábitos saludables emocionales que nos pueden ayudar a evitar estas reacciones exageradas, se relacionan con realizar una valoración adecuada de los estímulos de nuestro entorno y mantener relaciones saludables con los demás y con nosotros mismos.

Es decir, conocernos a nosotros mismos e intentar conocer a las personas con las que nos relacionamos habitualmente. Las relaciones superficiales tienen su función y debemos ajustar nuestras expectativas a cada tipo de relación. Las relaciones más profundas tienen también su función y suelen requerir más atención y exigencias.

Evitar los círculos obsesivos, en cuanto a pensamientos repetitivos sobre los problemas. Debemos afrontar los problemas de forma positiva y creativa, siendo conscientes que podemos necesitar ayuda en determinados momentos y que tenemos derecho a pedirlo, siempre y cuando sepamos elegir a quien hacerlo.

Aprender a disfrutar de los momentos de ocio, utilizar el humor y saber reirnos de nosotros mismos, ser capaces de desconectar de los problemas y dedicarnos a dar nuestro amor, ayuda y compañía a otros, también nos puede aportar mucho.

¡Practiquemos la tolerancia a la frustración!! En estos tiempos son las mejores abdominales emocionales que podemos hacer!

Podéis medir vuestro nivel de ansiedad en diferentes páginas, entre las que se encuentran http://www.psicoactiva.com/tests/test3.htm o http://www.psicoactiva.com/tests/test3.htm

miércoles, 25 de enero de 2012

Las obsesiones

Una obsesión es un pensamiento , idea, repetitiva que no podemos abandonar, que se incorpora a nuestro diálogo interno o pensamiento paralelo, como yo lo llamo. Suelen ser intrusivas, en el sentido que no se tiene control sobre él y la persona es consciente que lo genera su propia mente, por lo que causa una gran ansiedad a quien lo sufren. Muchas veces son considerados pensamientos extraños por la persona, ya que no esperaría tenerlos.  Es frecuente las obsesiones sobre la salud (enfermedades, contaminación, ejercicio), dudas repetidas (si he apagado el gas, si he cogido las llaves, si he cerrado bien la puerta), sobre el orden (tener todas las cosas en su sitio en todo momento y de forma simétrica, ordenados por tamaño, colores u otros criterios).

Los pensamientos repetitivos que nos preocupan en la vida cotidiana, pueden parecer obsesiones, pero en realidad no se identifican con el sentido clínico del término, ya que cuando es una patología no es frecuente que estén relacionados con los problemas reales.

Sin embargo, es cierto que muchas personas nos sentimos realmente “atormentados” y “atrapados”, por esos pensamientos, que llegan a agobiarnos tanto que pueden desembocar en diferentes patologías.

Uno de los problemas de las personas que le dan muchas vueltas a las cosas, es que quedan absorbidos por sus preocupaciones y en ocasiones pueden padecer de insomnio, lo cual aumenta la preocupación, acelera el pensamiento y hace que la energía se oriente en direcciones equivocadas, dificultando la solución de problemas.

Fijaos que muchas veces, cuando algo nos preocupa mucho y no paramos de darle vueltas para ver cómo lo resolvemos, de repente cuando estamos haciendo otra cosa, ¡pam! Se nos ocurre la solución. ¿qué mecanismos o circuitos deben funcionar para que encontremos la solución a un problema, que le hemos dado tantas vueltas?

Cuando estos pensamientos son tan intensos y repetitivos que dificultan nuestra vida cotidiana, porque incluso hemos desarrollado conductas específicas para evitar tenerlos (compulsiones), debemos acudir a un especialista.

En nuestro día a día, podemos evitar  la preocupación excesiva teniendo en cuenta que en épocas de mucho estrés, debemos realizar un buen descanso, dormir las horas necesarias y alimentarnos correctamente. Por supuesto, realizar actividades que nos hagan romper con la rutina de la preocupación, no ayudará mucho. Si estamos preocupados por los temas del trabajo, nos irá bien descargar la adrenalina acumulada, haciendo ejercicio moderado, planificando actividades al aire libre con la familia o amigos para el fin de semana, etc.

Si estamos preocupados por temas de salud, será recomendable no aislarnos, relacionarnos con la gente, amigos, familia, que nos puedan dar apoyo, con los que nos sintamos protegidos y seguros.

Diferentes técnicas pueden ayudarnos con las preocupaciones diarias, desde un sistema de análisis de problemas, hasta una técnica de relajación o meditación, pasando por la detención de pensamiento o técnicas de imaginación.

Recordad que las aplicaréis de forma más eficaz y adecuada si tenéis la ayuda de un especialista.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Asertividad

Empezando por definir la asertividad, podemos decir que es la capacidad o habilidad de expresar nuestras ideas y emociones (nuestra posición sobre un tema o situación) sin necesidad de agredir a los demás, ni de sentirnos agredidos. Es un herramientas muy utilizada dentro del repertorio de las habilidades sociales y suele ir muy vinculada a la empatía.

Dicho así, parece fácil.Veamos algunos ejemplos prácticos y su nivel de complejidad:
En cada caso, ¿qué haces? ¿no le das importancia y no dices nada o expresas tu disconformidad?
1- Cuando pagas en una tienda y te devuelven dos o tres céntimos de menos.
2- Cuando una persona mayor se cuela en la cola del supermercado descaradamente.
3- Cuando vas a comer a un restaurante y pides la carne (por ejemplo) al punto, y te la traen muy hecha.
4- Cuando tu pareja te pide que vayas a comprar, pero ese día no tienes ningunas ganas.
5- Cuando en el trabajo alguien se atribuye el mérito de un trabajo te cae una bronca por algo que no es tu responsabilidad.
6- Si un amigo te pide que le dejes tu coche, pero tu sabes que va a volver con algún desperfecto y no quieres dejárselo.

Si te parece que se repite con más frecuencia la respuesta del tipo "no le doy importancia", "siempre depende de la situación", "nadie me va a escuchar", "no sirve de nada quejarse", "no voy a dar la nota, siendo yo la que me queje", quizás deberías pensar que no eres una persona muy asertiva.

Pero la pregunta es: ¿y eso es malo? como muchas cuestiones en psicología no son ni buenas ni malas, sino que depende de cómo te haga sentir a ti.

La asertividad es una herramienta que se utiliza para poder hacer frente a situaciones sociales en las que uno se siente amenazado, cuando invaden su espacio, su dignidad, su persona. Ante esta amenaza hay diferentes formas de reaccionar que varian en una escala donde sus extremos son la agresividad o la pasividad. Diríamos que el punto medio es la asertividad.

La asertividad nos servirá para expresarnos de forma directa, sincera y sin necesidad de agredir al otro, en situaciones incómodas, o que realmente vulneran nuestra integridad. Hay varios aspectos que se tienen en cuenta para poder expresarse de forma asertiva:
- Es muy útil utilizar alguna de las técnicas asertivas como el disco rayado, la claudicación simulada u otras, porque te posiciona en una respuesta clara y te facilita defender esa posición sin agredir al otro.
- Si se reconoce la parte de razón que tiene el otro, aunque se mantenga la propia posición respecto a un asunto, la otra persona reaccionará positivamente, reduciendo el nivel de agresión.
- Si el nivel de agresión no disminuye, nuestras creencias, prejuicios, valores deben ser firmes y respaldar las ideas que todos podemos equivocarnos, que tenemos derecho a cambiar de opinión, que nuestra opinión es importante y debemos expresarla adecuadamente, que nadie debe considerarse con derecho a humillarnos, que tenemos derecho a decir no, que tenemos derecho a pedir ayuda, que nuestro tiempo es tan valioso como el de los demás, tenemos derecho a no sentirnos culpables
- Hay que tener en cuenta que tenemos derecho a elegir si queremos ser asertivos o no.

¿Sabéis con que emoción conecta la asertividad?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Inteligencia Emocional

Desde el punto de vista técnico tengo que decir que la inteligencia emocional es un conjunto de habilidades, actitudes y herramientas que permiten identificar, conocer y gestionar las emociones que rigen nuestro comportamiento y nos ayudan a gestionarlas eficazmente. No es un definición oficial, pero se puede aproximar y es la mía.

La cuestión importante es realmente cómo esto nos ayuda en nuestra vida diaria. Conceptos como empatía, asertividad, resiliencia, fluir, identificar, aceptar, reparar, transformación, responsabilidad, compromiso con uno mismo, crecimiento, tolerancia a la frustración, espectativas, etc, son frecuentes cuando hablamos de inteligencia emocional, pero como se aplica todo esto, es la clave.

Yo diría que el punto de partida es ser consciente del camino que queremos recorrer. Recurrimos a la inteligencia emocional cuando queremos conseguir algo, tenemos un objetivo, laboral, profesional, personal, social, familiar y tenemos unos sentimientos y unas emociones que nos bloquean en la consecución de esos objetivos. Después nos damos cuenta que unos objetivos no están separados de otros y que normalmente nos bloqueamos en los mismos puntos, en diferentes aspectos de nuestra vida.

Hay muchas cosas buenas en tener inteligencia emocional, aunque no son fáciles de conseguir. Pero una que vale la pena, es que te das cuenta que el único que puede hacer algo para mejorar tu situación, tu emoción, tu estado de ánimo, tu objetivo, eres tu mismo.

A partir de aquí, el camino no es fácil, pero conoces el resultado final, lo cual es una gran ventaja, porque el resultado final es conseguir tu objetivo. Sabes que si persistes en tu objetivo, enfocas tu energía, mantienes una actitud adecuada, echas mano de la resiliencia, cuando es necesario, y de la constancia, cada día, tarde o temprano, lo conseguirás.

Sin embargo, hay una cuestión que no resuelve la inteligencia emocional, o al menos, no directamente: es necesario saber cuál es tu objetivo.
Entramos entonces en la definición de objetivo: Claro, conciso, alcanzable, medible, limitado en el tiempo, acotado en un entorno, etc.

Bueno, pensándolo bien, la inteligencia emocional igual si que te ayuda a centrar tus objetivos, aclarando nuestras emociones, como agua clara del río de la vida.

Lo mejor es que lo escuchéis  mañana a las 10h en www.radiomollet.com con la sabiduría de Carme Brit.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Comunicación no verbal

Quizá los psicólogos no somos los profesionales más cualificados para instruir a los políticos en la comunicación verbal y no verbal, disciplina que entiendo que dominan mucho más los periodistas. Sin embargo, si que conocemos bien la influencia que tienen en la comunicación entre personas y cómo pueden ayudar o perjudicar, sobre todo en situaciones de conflicto.

Está claro que el movimiento del cuerpo y los brazos y manos, así como los gestos de la cara, son muy estudiados por las personas que hablan en público para poder dar énfasis a sus mensajes, para transmitir más allá de las palabras.

En una relación entre dos personas, el contacto visual aporta gran cantidad de información del otro sobre su estado de ánimo, predisposición sobre el tema que se habla, expresión de dudas o temores, y alegrías y esperanzas.

Hay diferentes opiniones al respecto, pero la mayoría de investigadores coinciden que por lo menos el 70% de la transmisión correcta de un mensaje, depende de la comunicación no verbal (CNV).

La CNV también incluye el tono de voz, el volumen, la cadencia, la claridad, la tonalidad, y las diferentes variaciones de la voz, ya que no es la misma cuando estamos contentos que cuando estamos reteniendo las lágrimas. Para ilustrarlo pondré un ejemplo:

El otro dia tenía una cita con un funcionario del INEM, para hablar de cómo optimizar mis recursos para encontrar una fuente de ingresos. O sea, tenía cita con el orientador laboral del INEM de Mollet. Cuando me llamó, ya lo hizo únicamente por mi nombre, cosa que me chocó, porque normalmente dicen toda la "retaila de nombre y apellidos". Pero aquello me gustó porque me hizo sentir más próxima a aquel funcionario (que nadie se asuste ;-). Cuando empezó a hablarme, la posición de su cuerpo, apoyando los codos sobre la mesa, con el tronco ligeramente hacia delante, su tono de voz agradable, pausado pero directo, me hizo confiar rápidamente en que aquella persona (ya no me parecía un funcionario), intentaría aportarme alguna solución. En la conversación sentí que conocía bien su trabajo, que me proponía opciones plausibles, que le interesaba lo que yo le decía, que no me juzgaba, y que estaba dedicándome el tiempo que necesitaba para hacerme las preguntas necesarias para poder ayudarme.
Finalmente no encontramos una solución milagrosa, pero me dió algunas ideas que yo no había tenido en cuenta y me hizo darme cuenta de la importancia de la comunicación no verbal, en todos los ámbitos de la vida. Pero lo más importante es que con su actitud de escucha activa, sus preguntas bien dirigidas y por supuesto con su 70% de influencia de comunicación no verbal, me ha hecho plantearme algunas opciones que me parecían muy remotas o poco efectivas y valorar la opinión que me ha dado.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Pensamientos de una desempleada más



Esta mañana cuando he dejado a mi hijo en el colegio, me encuentro con otra mamá: 
-¡¡Hola!!
-¡¡Hola!! ¿qué tal,  cómo estás?
- Pues mira, ya no trabajo
- ¡Ostras! Pues yo tampoco

De ser un saludo corto, ha pasado a ser una conversación de 20 minutos ¿y qué ha pasado? ¿y ahora qué vas a hacer? ¿Dónde vas a buscar trabajo? Se me ha ocurrido, he pensado en…

Cuando oyen que vas a trabajar tu reputación en Internet,  para encontrar trabajo, se quedan con cara de “esto yo no lo puedo hacer”, “esta debe ser una entendida” o  “esto no está  a mi alcance”, y no estoy hablando de personas que sean neófitas tecnológicamente, que incluso ¡tienen una cuenta en Facebook!

Estar en el paro,  te acerca a las personas, pero ¿estas son las personas que te interesan en estos momentos de la vida? Para mí son personas y valen por ello y no por lo que puedo conseguir de ellas. Quizá sean ellas las que deban obtener algo de mí.

Pero una cosa está clara, me he sentido un poco menos sola, menos perdida, por un segundo, cuando hablo con otras personas y veo que mucha gente de mi entorno está igual que yo. Pero inmediatamente me asaltan los pensamientos de que somos una masa de gente, perdida, que tras los primeros intentos de hacer cosas, y ver que no tienen resultado, volvemos a quedarnos inmovilizados sin saber qué hacer.   

Yo misma, no he parado de hacer cosas, incluso puedo decir que no he parado de trabajar, pero todo por mi cuenta, no he podido volver al antiguo modelo (contrato indefinido, 1600 € mes, sin pagas, con vacaciones pagadas y derecho a 4 míseros meses de baja por maternidad, jornada completa de 9 a 18h, y frecuentemente más). 

Por cierto, hace unos meses estuve en una charla sobre reputación online, con Francesc Grau, Sergio Ibáñez y Pedro Rojas, en Porta22, (vinculo) muy interesante, en el que nos dieron unas pautas básicas sobre cómo trabajar nuestra reputación, orientarla profesionalmente, que hacer primero y que hacer segundo y no al revés. Me quedo con un planteamiento de cada interlocutor:

-      -  Es importante la actitud en la red, conocer las normas de comportamiento y funcionamiento de cada una. “Conocer la red, probar cosas, experimentar”.
-         -  Las recomendaciones son vitales. “la reputación es la moneda que nos permite avanzar”
-       -   Para empezar, trabaja tu perfil profesional en Xing o Linkedin y un blog que aporte un valor sobre el tema que mejor domines.

Pero ¡atención! Llega una oportunidad de volver al modelo antiguo. Bueno…las condiciones no son las mismas: 1.100€, horarios extensivos, trabajo interminable, empresa pequeña pero con potencial de crecimiento…tengo dudas…

¿Porqué tengo dudas, si es lo que he estado buscando durante un año que llevo en el paro? Porque quiero disfrutar de mi hijo de 3 años, y del que viene en camino (no, no os penséis que tengo otros ingresos, mi pareja cobra 1200€, y pago una hipoteca de 800 € mensuales  y no tengo familiares que aporten capital).

A mis casi 40 años, valorando que es lo importante en la vida, llego a la conclusión que es disfrutar de mis hijos y de mi pareja y hacerles disfrutar a ellos también. Si hay que apretarse el cinturón más, se apreta, si tengo que moverme mucho más para tener trabajillos por libre, me moveré, pero a las 17h quiero estar con mi hijo y disfrutar de su sonrisa.

P.D: Con efecto retroactivo...